lunes, 12 de septiembre de 2011

Come what may

Había una vez un campesino gordo y feo
que se había enamorado(¿cómo no?)
de una princesa hermosa y rubia...
Un día, la princesa -vaya usted a saber por qué-
dio un beso al feo y gordo campesino...
y, mágicamente, este se transformó
en un esbelto y apuesto príncipe.
(Por lo menos, así lo veía ella...)
(Por lo menos así se sentía él) 
Cuentos para pensar-Jorge Bucay
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El verano termina lentamente, llevándose su color anaranjado y sus apretones de manos. G.



Cééééé-éle-a-eeérré-a

1 comentario:

  1. Yo soy gordo y feo. A ver si tengo suerte y encuentro una campesina hermosa, rubia... y dispuesta.


    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

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